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DOSSIER
TEMA: Oruro, temas técnicos

Jorge Llanque: “…Lo que menos hay en estos grupos es homogeneidad”
23-01-2015Es un hecho el surgimiento de nuevas élites en el país, sectores que han sido estudiados por Jorge Llanque y Edgar Villca para el caso de Oruro. En esta entrevista Virginia Ayllón indaga en las reflexiones de los investigadores.


Por Virginia Ayllón

P. ¿Qué los llevó a usted y Edgar Villca a investigar a los qamiris?

R. La motivación se reflejaba precisamente en el fuerte impacto de los qamiris aymaras en la ciudad de Oruro, comprando casas y creando negocios en lugares tradicionales de la elite. Su inclusión generó —no solo en la elite local sino también la clase media— diversos tipos de reacciones, racismo, etc. Al PIEB le interesó lo innovador del trabajo por lo cual aceptó el desafío junto a nosotros.

P. Hay quienes afirman que las ciencias sociales en Bolivia han privilegiado los estudios de los sectores en pobreza y que subsiste la deuda del estudio de los sectores del lado de la acumulación del capital. ¿Coincide con ese criterio?

Pienso más bien que las ciencias sociales han priorizado a determinados sujetos sociales con determinadas categorías, como que algunas investigaciones buscan mostrar como una especie de enemigo al sujeto transformado por las condiciones contextuales, históricas e ideológicas y, en cierto sentido, como reclamándole originalidad, su esencia andina. No sé si eso parte de una especie de culpa psicológica que carga el chixi (mestizo) que plantea Silvia Rivera, o es una forma de justificarse bajo sus vertientes teóricas analíticas.

De algunos estudios analizados, se puede apreciar que buscan, en cierto sentido, justificar su otredad con referencia a los estudiados. He visto en cierto sentido dos reacciones, una de exigencia de purismo y por otra de ataque hacia estos otros sujetos. Por tanto, cuando alguien como los qamiris rompe con los esquemas tradicionales de ‘ser probre’, y es alguien que comparte ciertas características de pobre, pero que es rico (en la lógica occidental) se transforma en una novedad y por tanto al romper los esquemas tradicionales, genera diversos tipos de reacciones positivas y negativas. ¿Es coincidencia que ahora se estudien a los ricos aymaras?, pienso que en realidad las ciencias sociales están siguiendo a un mismo sujeto de estudio tradicional, pero en su transformación e inclusión sobre abigarradas formas sociales consolidadas en el país, formas a las que pertenecen muchos de los investigadores que hablan de los otros.

P. La tesis central de su trabajo es la de conformación de un sector social, política y económicamente fuerte, en los resquicios del Estado. ¿A cuatro años de su estudio, considera que los qamiris aún actúan en los resquicios dejados por el Estado o, qué nuevos elementos económicos y políticos destacaría en la actual situación de los qamiris?

R. Cuando desarrollamos el trabajo, prácticamente no había muchas investigaciones que traten sobre el tema. En el Perú, desde otras vertientes, se había analizado algo en los 90 sobre las pymes y migrantes que estaban logrando desarrollar economía. En nuestro país no tanto. Cuando analizamos la realidad histórica en Sabaya, vimos como la referencia centro-periferia seguía siendo fundamental en la conformación del Estado, más aún de una región periférica como Oruro, frente a la centralidad de La Paz.

Así como no existe un solo pueblo aymara, sino una diversidad de pueblos que manejan una lengua, así también podemos decir que es posible que algunos sectores qamiris aymaras, que no necesariamente son de nuestra región de trabajo, han consolidado espacios de poder (parece ser sobre todo de ejes centro). Sin embargo esto no significa que todas las elites se hayan formado en las filas del Estado Plurinacional, los últimos problemas con los vendedores de ropa [usada], el conflicto con impuestos internos y el accionar de la  Aduana, muestran, por el contrario, que no todos los qamiris y sus pueblos, se encuentran  alineados al Estado, solo determinados sectores que no necesariamente se dedican a la comercialización de tecnología u otros productos de ultramar. No olvidemos el caso del diputado Moya de Oruro, que ha dejado las filas del MAS para crear su propia agrupación ciudadana, entre otros. El rol del Estado, sus relaciones establecidas con grupos como los qamiris, nos muestran que aún existe un proceso de diferenciación en la lógica centro- periferia. Entonces sería interesante preguntarnos ¿que qamiris están pensando conformar una organización política?, ¿cómo vislumbran los qamiris al país desde su posición?, ¿cómo influirían los qamiris en el nuevo diseño político administrativo del país, desde nuevos espacios de poder?, etc., etc.

P. ¿Comparte la idea, común ahora, de que sectores como los qamiris, cooperativistas mineros, comerciantes (especialmente los viajantes a China y que proveen artículos desde Chile, Perú, La Paz, Oruro, El Alto y Pando), cocaleros, productores de soya (no los tradicionales de Santa Cruz sino los nuevos, provenientes del altiplano) y similares están conformado una nueva burguesía (en sentido de acumulación de capital)?

R. Considero que es ilusorio tomar la base marxista dura para analizar esta realidad, por el hecho de que una clase social como la burguesía es vista como un todo homogéneo y lo que menos hay en estos grupos es homogeneidad. Como clase social existe un derrotero, una visión consensuada (es lo que menciona parte de la teoría marxista), sin embargo la atomización de intereses por parte de estos diversos grupos nos llevan a preguntar si en realidad existe una conciencia de clase por parte de esta diversidad. Parece que no porque no es una conciencia de clase, no existe una propuesta regional, ni una visión integrada, son sectores tan diferenciados que cada uno ha configurado un universo en el cual buscan sobresalir sobre el resto y eso es lo bueno, no es una burguesía consolidada como la de la elite tradicional que ya tenía el derrotero definido (aplastar al resto, demostrar simbólicamente que son los mejores, colonizarlos culturalmente, mantenimiento de prejuicios de color y de colonialidad). Las continuas batallas simbólicas que existen entre grupos qamiris para consolidarse, les exige crear y recrearse constantemente para justificar su existencia, de esta manera crean —por ahora— un caos armonioso desde la interculturalidad, pero que afecta en el campo económico, en el sentido de la acumulación de capital y a la inversión que aún está suscrita a factores externos como el mercado, la tecnología, etc., entonces el segundo paso consiste en atraerlos como inversores para pensar en Bolivia-Producción y comercialización de nuestros recursos pero con valor agregado. Ya lo decía Untoja: “por qué no tener varios supermercados en Argentina con productos bolivianos, ya que tenemos tanto boliviano en ese país”.

P. Otra tesis de su trabajo es el impacto de la modernidad y el alejamiento de las claves indígenas de estos sectores, pero Ud. indica que es la mujer mestiza la agente principal de la endocultura. ¿Mantiene esta afirmación?

En el texto hemos trabajado los valores culturales que ayudan a conformar la personalidad qamiri en los aymaras de la frontera y hemos identificado cómo se ejerce el mantenimiento de estos valores culturales (sobre una base social y económica que la sustenta) la que determina el éxito en el mundo qamiri.

Ahora bien, este mantenimiento de capitales (cultural, social y económico) es lo que ha permitido desarrollar redes sociales, formas de trabajo, alianzas estratégicas. Desde el carácter simbólico los padres generan esta visión hacia los hijos. Una mujer que no responde a estas categorías puede tomar dos actitudes: endoculturar a los hijos en el marco de sus valoraciones, ajenas al mundo qamiri, o por el contrario adecuar sus preceptos a los valores qamiris en el sentido de consolidar redes sociales y económicas en base al factor étnico, ¿Quién asume cuál?, depende de varios factores. Sin embargo se ha podido apreciar en algunos de los casos de estudio, que algunas mujeres que no son qamiris, endoculturan a sus hijos de forma diferenciada a los preceptos qamiris, aunque otras adoptan estos elementos como propios, pues vislumbran los elementos positivos de esta lógica. También se ha visto a una parte de la segunda generación, que se encuentra en otros espacios sociales y simbólicos con hábitus que no responden a las categorías qamiris. Entonces muchos de los miembros de la segunda y tercera generación se dejan llevar por el capitalismo cultural occidental, adoptan otros valores, rehúsan estos valores qamiris para asumir los de la elite tradicional. De ese modo, el proceso de formación y la clave cultural que permite conformar la personalidad y el capital qamiri, se van perdiendo debido a la vorágine de la modernidad occidentalizante. Ello genera a un nuevo miembro de una clase que mantiene valores abigarrados en la sociedad, que mantiene factores de discriminación y autodiscriminación, o sea colonialidad. Muchos pierden el norte, en el sentido de que estas lógicas culturales y organizativas sociales, les permitirían generar riqueza y solo vislumbran las manifestaciones externas; no identifican el corazón del sistema qamiri.

P. Con la adscripción a claves de la modernidad, ¿cuál sería la particularidad de la propuesta de estas nuevas clases a los "procesos actuales de homogenización mundial? ¿No han recorrido este camino —desde la resistencia cultural y económica en los resquicios del Estado, hasta la conformación de nuevas clases— todas las élites en diferentes países del mundo? ¿No se trata más bien de un proceso propio del capitalismo, independiente de las culturas?, es decir ¿qué diferencia a una élite de otra en términos de acumulación de capital y adscripción a la modernidad?

R. En el siglo XIX, el periodo  liberal, de la mano del capitalismo, ha homogeneizado un modelo de Estado (Estado-nación liberal), una determinada cultura (eurocéntrico-individualista) y un modelo económico (capitalista). Con la caída de la URSS y las perspectivas de la posmodernidad y actualmente la guerra de las civilizaciones, se plantea la vigencia de un solo modelo a seguir. Sin embargo, se ve que esto no es así, más y más países y grupos sociales van buscando consolidar esta diferenciación, la ilusión de la uniformidad moderna sigue en crisis. La respuesta se identifica en las modernidades alternas, en el sentido de que de acuerdo a nuestras peculiaridades podemos desarrollar esta otra modernidad. No creo en el prejuicio de que los qamiris son hijos (como alguien alguna vez dijo) del capitalismo y que solo están replicando este modelo.  El comercio y el intercambio siempre se ha dado, incluso antes que se invente el capitalismo como perspectiva, solamente que antes estaba controlado por los reyes y hoy el capitalismo tiene el control sobre el mundo y sobre los presidentes.

En el caso de los Andes, la acumulación de riqueza y los valores de responsabilidad, ahorro, frugalidad, responsabilidad, cooperación y otros siempre han existido pero desde una óptica diferente. La familia extensa y el ayllu, célula organizativa en los Andes, se consolida a partir de estos elementos, por ello los qamiris no se enriquecen solos, sino que buscan consolidar sus progresos junto a sus familiares, hermanos, etc.; el ayni es visto como una poderosa herramienta de reciprocidad y generación de riqueza, la solidaridad se halla consolidada desde la búsqueda del beneficio mutuo.

Cuando el sistema nos impone un estilo de vida desde una perspectiva individualista y egoísta, del sálvese quien pueda, es cuando más urge contar con  un modelo alternativo que busque consolidar el desarrollo y la riqueza desde preceptos comunitarios y de ayllu, un modelo que pueda desarrollar la individualidad comunitaria y romper con las lógicas tradicionales de vida y de organización. Teóricamente, el socialismo plantea la sociedad ideal, sin embargo habrá que ver el pasado para vislumbrar el futuro, ¿en qué sentido el excesivo individualismo o comunitarismo, puede crear la ilusión de una sociedad justa?, ¿hasta qué punto podemos llegar a mencionar que los preceptos qamiris sirven a la consolidación del capitalismo?, pienso que el verdadero reto no está en la misma acumulación de la riqueza, sino en la estrategia cultural que permite consolidar riqueza pero de manera comunal, he ahí el elemento que deberíamos considerar para elaborar políticas de acción por parte de la sociedad y del Estado.

P. Estando claras las relaciones al interior de estos sectores quisiera ahondar un poco en los "peligros" de su relación con el "capitalismo cultural occidental", como tú lo llamas. ¿No es que este peligro aumenta en la segunda y tercera generación precisamente porque las pautas de consumo de estos sectores se adscriben a los occidentales, es decir, ¿no estamos ante una relación a que entre más próspero el qamiri más alejados sus consumos relacionados con sus valores? O sea, ¿qué pasará si pensamos que la cuarta o quinta generación? Esta pregunta apunta, sin duda, al avasallamiento capitalista y sus consumos, además porque percibo que esto que llamas "sobresalir" no se diferencia del planteamiento capitalista de consumo.

R. Hay algo que no se toma en cuenta en las lecturas de la sociedad y es precisamente el factor cultural como lógica de vida. Marx analiza —en cierto sentido y desde el punto de vista económico— la lógica de vida a la que tienen que enfrentarse y adecuarse el obrero y el burgués y esta lógica determina las condiciones de explotación y de organización. Weber da un salto más interesante en el sentido que identifica cómo algunas lógicas culturales son más adecuadas al capitalismo que otras, (el caso de calvinistas y pietistas, por ejemplo que desde la religión forman su estado, sociedad, su lógica de vida). Foucault dice que el Estado nos impone una lógica de vida; lo mismo Bourdieu, quien dice que negociamos algunos aspectos pero sobre determinadas lógicas de vida pre establecidas. 

Si pudiera explicar este avasallamiento del capitalismo cultural, yo lo haría desde esta perspectiva, o sea hablo de lógicas de vida. Las lógicas qamiris permiten el despegue de estos personajes, una lógica organizada en usos y costumbre que permiten el potenciamiento económico. Esto es avasallado cuando el qamiri llega a su zona de comodidad (es decir ya lo ha conseguido todo); al llegar a este nivel, se readecúa a la lógica de vida del burgués occidentalizado, entonces deja de ser innovador, emprendedor, arriesgado, etc. Se queda ahí, se vuelve parte del contexto, más aun la tercera, cuarta o quinta generación. Pero, cuando consolidar la lógica qamiri le permitiría contar con otra visión de vida, ellos se asimilan a valores decadentes que han conformado un imaginario de país retrógrado, muy emparentado con la visión del hijodalgo español (en el sentido de ser empleado-dependiente en base a sus títulos de nobleza, e incluso no trabajar en actividades como el comercio, que son vistas como no adecuadas a su condición), costumbre muy arraigada en la clase media y alta que detenta el poder en el país. El asunto está ahí, en usar las lógicas de vida qamiri para crear una verdadera sociedad no adecuada a los cambiantes rumbos que exige el capitalismo cultural occidental.

P. En ese mismo orden, me interesan también las relaciones de los qamiris y sus familias con otros sectores, aymaras, de otros pueblos y de otras regiones. Porque sucede que con el comercio, por ejemplo, allá donde viaja, el comerciante lleva su capital económico y cultural y como resultado se pueden dar también relaciones del estilo “aplastar al resto, demostrar simbólicamente que son los mejores, colonizarlos culturalmente, mantenimiento de prejuicios de color  y de colonialidad”, como tú bien dices actúa cualquier élite. ¿Cómo ves estas relaciones?

Cuando Bolivia ingresa en el siglo XIX al liberalismo, a la modernidad eurocéntrica, hubo otro tipo de reacciones, es decir todos estaban felices de que vengan los extranjeros a vender sus productos, ellos trajeron su arquitectura, su banca, su cultura, el afrancesamiento paceño, la disciplina germano-orureña, etc., etc., y sin embargo crearon todo un imaginario de civilización y modernidad, incluso actualmente muchos aún son parte de la elite de poder e incluso apellidos combinados con rancios abolengos hispanos son parte de la actual elite de poder boliviana. Pocos autores han demostrado el tremendo daño que le hicieron al país y a las estructuras de poder local e indígena al centralizar en las ciudades la hegemonía, obviamente porque se unieron a los detentadores del poder criollo en Bolivia que tenían un discurso racista para mantener sus privilegios. El pecado de los qamiris es que no se unieron al poder de criollazgo local en Beni y Pando, asumieron un rol, donde nadie quería participar (el comercio, que siempre es visto a menos, por la tara del hijodalgismo que aún se mantiene en el país), entonces ellos ingresaron a un campo que nadie le daba importancia, y como el campo estaba abierto y actúan en base a redes sociales, trajeron a su familia, a su gente, ¡nadie obligó a los pandinos a vender lotes y terrenos, a precios superiores de los que ofrecían!, ¡nadie les obliga a comprar productos más baratos que traen los qamiris!, ¡nadie los obliga a pedir rebaja o yapa cuando compran a una  comerciante andina! Entonces la pregunta llega de la siguiente manera: ¿bajo qué características se crea el discurso del avasallamiento, prejuicio de color, etc.?, ¿a qué fin responde este discurso? Nuevamente se crea la visión de la otredad, nuevamente se configura el discurso de la civilización vs. la barbarie. Y ésta es una visión cortoplacista.

Vuelvo a la historia, cuando se desarrolla la Primera Guerra Mundial, las industrias europeas ya no pudieron mandar productos a América y a Bolivia, ¿y qué pasó?, que salieron al escenario comerciantes andinos que acapararon parte del antiguo sector de los comerciantes europeos, porque aprendieron las mañas de ellos, aprendieron sus estrategias, pero entonces, ¿por qué Pando y Beni no se dan la oportunidad de aprender de los qamiris?, ¿por qué no son interculturales?, ¿por qué se cierran a nuevas oportunidades de hacer una verdadera Bolivia? Si lo hicieran, podríamos estar frente al nuevo boom del oriente del país. En cuanto a la cultura, la esencia, costumbres e historia de Pando, nadie la va a cambiar, a menos que no exista verdadera gestión cultural, tanto de los locales como de los visitantes (usando jerga futbolística), pero también me gustaría preguntar ¿será que Pando tiene que realizar cambios a sus patrones culturales para enfrentar de manera digna la globalización?, no olvidemos que Pando no siempre fue así antes de la colonia, o en el periodo republicano inicial. 

P. En el mismo sentido, hay quienes (investigaciones en medio) indican que algunos de estos sectores (por ejemplo, los productores de quinua, soya y a veces coca) no escatiman en dañar la tierra a fin de conseguir mayores ganancias. Esto que es propio del capitalismo depredador y no condice con el sentido andino de la naturaleza, ¿qué papel juega aquí?

En este aspecto, debo darles la razón, por un factor. No todo lo qamiri se usa de manera esencial –obviamente- estamos en un mundo capitalista, donde el desarrollo económico y tecnológico va de la mano de la depredación de la naturaleza con el fin de maximizar los beneficios, por ello todo va dirigido a eso. Sin embargo si vemos históricamente el desarrollo de la riqueza en los Andes, no se comparte esta idea, en el sentido de que toda la tecnología y organización desarrollada en los andes precoloniales va en el sentido de transformar dialógicamente la naturaleza, pero maximizando su desarrollo y consolidando un mayor beneficio para el hombre–naturaleza. Tomemos el charque por ejemplo, su tecnología en preparación se encuentra adecuada a las condiciones contextuales (altiplano, horas calientes y horas frías, poca humedad, clima seco, deshidratación y conservación sin el uso de algún tipo de combustión), claro que no es el único ejemplo, pero muestra la lógica de otro tipo de ciencia. Además de ello se encuentra la necesidad económica, llevar charque como medida de intercambio con otros productos resulta más adecuado cuando se tiene varios pisos ecológicos que atravesar como es el caso de los Andes.

Y esto nos lleva a pensar que la actual ciencia que se desarrolla sigue la lógica capitalista, en el sentido de depredación medioambiental, entonces aquí surgen nuevas preguntas, planteadas entre otros por Dussel, parafraseándolo un poco ¿nuestra lógica de ciencia debe ser transformada?, ¿por qué deberíamos seguir el proceso decadente de la ciencia occidental?, ¿no deberíamos establecer una lógica más integrativa de la ciencia con la naturaleza? Precisamente por ello el Estado como organismo consolidador de una cultura nacional debe imbuir estos preceptos en la generación de esta nueva ciencia, consolidando recursos, apoyo, formación. Coincidencia o no, los últimos informes internacionales le dan importancia a la recuperación de la memoria histórica de los pueblos como la garantía de poder reflejar un verdadero desarrollo.

P. Te cuento una anécdota, estando en Estados Unidos me di cuenta que la quinua se convirtió en un alimento "gourmet", es decir los sectores pobres del norte no podían acceder a él, solo los sectores "acomodados". Llegando aquí, cada vez menos podemos comer quinua (sabiendo, claro está, la estigmatización que siempre sufrió este maravilloso grano); es decir a fuerza de "agregar valor" a la quinua, ni los pobres de allí ni los pobres de aquí pueden acceder a ese alimento. ¿Qué reacción te causa esta anécdota, o debemos “ocultar” al mercado nuestros productos nativos?

Hay un problema latente en nuestra realidad, el avance del capitalismo, en todos los sentidos se ha consolidado, es imposible salir de esta vorágine y al capitalismo le encanta colocarle precio a todo, pero al capitalismo le interesa generar ganancia solo para determinados grupos, por ello ocultemos o no nuestros productos, ya habrá alguien que buscará formas de explotarlo. Desde siempre han llegado investigadores buscando y husmeando nuestras realidades, tratando de generar ese plus para ellos, no creo que lo más adecuado sea ocultar nuestros productos, sino al contrario darles su verdadero valor, generar industrias alternativas a partir de ello,  si a los europeos y al mercado no les interesará la quinua, nadie estaría cultivándola. El problema es que nos quedamos con la misma lógica, la de explotación de materia prima, no damos el siguiente salto, el valor agregado, creación de marca, consolidación de mercado. Para ello debemos atraer inversores, los del otro lado (Europa) y del vecino del norte. Pero estamos dejando a un inversor invisibilizado, al qamiri, este genera dinero, pero podría diversificar su comercio ya no solo comprando tecnología, sino también exportando productos andinos con valor agregado, por eso la mancha qamiri debe seguir expandiéndose a nivel global, pues tiene mayores conocimientos de estas otras realidades y formas de comercio. Por nuestro lado, el Estado debe generar condiciones favorables de inversión para estos inversores locales.

El inversor qamiri  —por lo menos en lo apreciado en los estudios que hicimos— busca consolidar una ganancia mancomunada, o por lo menos al nivel de la familia extensa y en parte del ayllu, usa la envidia como instrumento para competir y saber quién es el mejor, pero ese también es su talón de Aquiles, el excesivo miramiento impide que pueda conformar poderosas organizaciones permanentes fuera de sus círculos sociales, eso es algo que ellos también tienen que superar ¿se imagina si los qamiris, se unieran todos en una sola  formula, con una sola visión de país o si invertirían en el fortalecimiento de la tecnología local para darle un mayor valor agregado a las materias primas locales?, sucederían dos cosas, seguiríamos el camino de Europa y China en la desertificación de sus suelos y el envenenamiento de sus aguas o, caso contrario tendríamos que desarrollar una tecnología compatible con valores de sustentabilidad y equilibrio con la naturaleza, un nuevo modelo integrativo con la naturaleza, eso es lo que algunos investigadores y analistas que ven de manera negativa a los qamiris no miran en el horizonte, que en esencia en los Andes la generación de riqueza va unida con la producción y el equilibrio con la naturaleza.

P. Finalmente, ¿qué piensas del conflicto del TIPNIS, respecto de la relación otros indígenas-colonizadores-cocaleros?

R. Mal puedo hablar del conflicto del TIPNIS, pues no he estudiado el tema a fondo, sin embargo, esto solo nos muestra la forma en la cual actúan los otros indígenas, colonizadores y cocaleros bajo los mandatos del sistema capitalista. Primero, el hecho mismo de la apertura del camino para potenciar el comercio inter-regional, lo cual llevará a la transformación y el desequilibrio de la zona, más la afectación a los grupos indígenas locales, nos muestra la falta de políticas previsoras del Estado frente al llamado desarrollo. El discurso desarrollista planteado desde el gobierno, aun no tiene un verdadero componente social, acaso las autoridades no entienden que al abrir el TIPNIS, estarían permitiendo la urbanización a gran escala. Ahora bien, también es cierto que si no existe presencia real del Estado en el territorio, no sabremos cómo en realidad va funcionando el TIPNIS, el Estado aparente está más vivo que nunca en el TIPNIS.

¿Qué motivó estas condiciones? Tierras para poder explotarlas, para ganar dinero, seguimos en la lógica del momento del sistema (le llamo así al sentido de que si la marea capitalista se mueve adelante, todos vamos adelante, si va atrás, todos vamos atrás, es la lógica del momento, no vemos el puerto a seguir, solo seguimos la marea capitalista, la relación entre indígenas, cocaleros y colonizadores sigue esta lógica). ¿Por qué no invertimos la lógica de otra manera? A futuro, los bolsones de agua dulce y ecosistemas limpios son el negocio de la nueva energía alternativa y la limpieza del aire. Pero muchos dirán, ¡¡¡cuánto faltará para eso!!!, no mucho, no mucho, las carreras profesionales del futuro incluyen medioambientalistas, expertos en manejo de CO3, etc., etc.; es el negocio del futuro y nosotros matando a la gallina de los huevos de oro, entonces por qué no dar el valor agregado a cocaleros, indígenas y colonizadores, para que ellos puedan crear otro tipo de industrias, dejar de apostarle todo a una sola cosa (como hicieron y hacen los gobiernos, solo materia prima), ¿por qué no diversificar?



 
 
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